Senadores de la UCR respaldaron la ratificación del Acuerdo Mercosur–Unión Europea y pidieron una estrategia nacional para aprovecharlo

Durante el debate Maximiliano Abad, Carolina Losada, Gabriela Valenzuela y Eduardo “Peteco” Vischi destacaron el valor político e histórico del tratado. Reclamaron celeridad institucional, reducción de asimetrías y políticas internas para transformar el acceso a mercados en más producción y empleo.

El Senado debatió la ratificación del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea (O.D. 703/25), un entendimiento que —por su volumen económico y alcance comercial— fue señalado como un hito para la inserción internacional de la Argentina. En ese marco, senadores del Bloque UCR expresaron un respaldo contundente al tratado y coincidieron en que el desafío central será convertir la apertura de oportunidades en resultados concretos, con reglas internas que potencien la competitividad, el trabajo y el desarrollo federal.

Uno de los ejes del debate estuvo marcado por la intervención del senador Maximiliano Abad (Buenos Aires), quien planteó la necesidad de avanzar con decisión para que el país se ubique en el primer plano de la ratificación regional. En su exposición, recuperó la vocación integradora de los orígenes del Mercosur y recordó que “Alfonsín, en aquel entonces, también decía que un país solo era un país aislado, un país débil y que los países que se juntan construyen fortaleza”. Al dimensionar el alcance del acuerdo, señaló su proyección sobre un mercado ampliado y advirtió que el tratado abre posibilidades, pero no reemplaza las reformas internas: “Este Acuerdo nos garantiza competir. Lo que no le va a garantizar a la Argentina es ganar. Por eso, tenemos que profundizar esa senda”. Cerró con una definición que sintetizó el tono de urgencia: “El mundo no espera a los que dudan, que el mundo, de ninguna manera, espera a los que vacilan”.

En la discusión reglamentaria, la senadora Carolina Losada (Santa Fe) defendió la necesidad de actuar con premura y sostuvo que la ratificación debe entenderse como una definición estratégica de largo plazo. “Lo que estamos viendo es que hay una política de Estado, que es la que se está debatiendo, y que a la Argentina le conviene hacerla lo antes posible”, afirmó.

Desde una mirada productiva y regional, la senadora Gabriela Valenzuela (Corrientes) celebró el avance después de años de estancamiento y subrayó las oportunidades para las economías del interior. Destacó que “el Acuerdo prevé un acceso preferencial al mercado europeo con una amplia gama de productos del Mercosur, mediante desgravaciones inmediatas y programas graduales”, y vinculó el tratado con las potencialidades correntinas en sectores como arroz, ganadería, yerba mate y cítricos. Para ilustrar el impacto posible, citó estimaciones de crecimiento exportador: “Las evaluaciones más alentadoras estiman que las exportaciones de la Argentina, específicamente a la Unión Europea, aumentarán en un 76 por ciento en los primeros 5 años”. Su conclusión fue directa: “Más mercados mundiales significan mejores oportunidades y más trabajo”.

Por su parte, el senador Eduardo “Peteco” Vischi (Corrientes) aportó una perspectiva atravesada por la realidad fronteriza de Paso de los Libres. Reconoció el valor histórico del Mercosur original por haber desactivado hipótesis de conflicto, pero cuestionó las asimetrías que, a su entender, dejaron a las fronteras en desventaja. “De un tiempo a esta parte el Mercosur no ha servido para las fronteras… Las fronteras se han convertido en un impedimento hacia el paso”, expresó, al comparar los controles actuales con un “Muro de Berlín”. Aun así, ratificó el acompañamiento al acuerdo con Europa y pidió que el Gobierno lo ejecute con una estrategia de desarrollo que evite retrocesos productivos: “las políticas de extracción y de la primarización de nuestra economía nos llevarán a lo que ya en la historia argentina hemos padecido, que es vender materias primas e importar los productos industrializados”. Finalmente, dejó explícita la posición del bloque: “Nuestro bloque va a acompañar la aprobación de este pacto… es el inicio de un paso histórico”.

En conjunto, las intervenciones del radicalismo plantearon una idea central: la ratificación es una decisión de Estado que puede ampliar mercados y consolidar previsibilidad, pero su éxito dependerá de la capacidad de la Argentina para reducir asimetrías, fortalecer competitividad, promover valor agregado y garantizar un desarrollo federal que llegue también a las fronteras y a las economías regionales.